LENGUAJE 2:
¿Qué es el lenguaje?
El lenguaje, cuya nomenclatura proviene del provenzal lenguatge
y del latín lingua, tal y como lo conocemos es un sistema estructurado de
signos y sonidos que sirven para comunicarnos y surgió por tanto con la
finalidad concreta de transmitir mensajes entre seres, mediante diferentes
códigos y a través de mútliples canales.
Veremos en este artículo una perspectiva lingüística a cerca de
la estructura psicológica del lenguaje. Para ello, trataremos la definición de
lenguaje basándonos modestamente en un autor de conocido renombre en el mundo
de la lingüística. Enlazaremos con otros artículos por no hacer excesivamente
extenso el mismo.
Hablamos de Ferdinand de
Saussure, lingüista suizo que marcó el estudio de la lingüística moderna del
siglo XX. Nos basamos en el libro «Curso de lingüística general», que fue
publicado de manera póstuma basándose en los apuntes que dos estudiantes
tomaron del famoso lingüista.
DEFINICIÓN
DE LENGUAJE
Veamos como la definición de
lenguaje como un instrumento de comunicación, tal y como hemos definido en el
artículo principal de tipos de lenguaje de modo escueto, dista mucho de la
profundidad y relevancia que tienen la lingüística estructural y su origen. El
lenguaje se define como unidad, aunque a nivel lingüístico se compone de dos
aspectos. Veamos.
Los
componentes del lenguaje : Lengua y habla
Para empezar, deberíamos indicar
que el concepto que Ferdinand de Saussure tiene de lenguaje engloba los
conceptos de lengua y habla, conceptos que inicialmente suelen pasarse por alto
en las definiciones cotidianas de lenguaje, y que determinan dos caras, la
individual y la social.
·
La lengua
La lengua es un sistema de signos que permite la
comunicación sirviendo como medio de comprensión entre personas, es decir, como
medio social. La lengua son los códigos que mediante un
procedimiento puramente psíquico se establece de forma social de manera
exterior al individuo. Quiere decir con esto que una sola persona no puede
crear una lengua ni modificarla.
·
El habla
El habla es el uso de dicha lengua de forma individual, como sistema de comunicación verbal entre
individuos, desde el punto de vista de un procedimiento puramente psicofísico.
Explicados estos dos conceptos sí que podríamos
decir que la definición de lenguaje es una combinación de estos dos
elementos, como una parte individual (el habla) y una parte social (la lengua),
que permiten una transmisión de mensajes entre individuos en el tiempo.
EL
LENGUAJE: LA SEMIOLOGÍA Y PSICOLOGÍA SOCIAL
El curso de lingüística general
de Ferdinand de Saussure hace hincapié de forma explícita del preferido uso del
término semiología frente al término semiótica. Saussure habla de semiología y
afirma que es la ciencia del lenguaje que está relacionada con la psicología
social.
La semiología estudia la vida,
el origen y el uso de los signos lingüísticos en el marco de la vida social,
hecho que empíricamente relaciona al lenguaje con la psicología general. La
semiótica sería técnicamente el adjetivo que denotaría la cualidad de
pertenecer o ser relativo a la semiología y al punto de vista que esta adopta
acerca de los signos lingüísticos. No obstante, la RAE los admite como
sinónimos.
LOS
TIPOS DE LENGUAJE
Las dimensiones del lenguaje en general y sus
derivados en particular nos llevaron a separar esta sección en un artículo propio
acerca de los tipos de lenguaje.
Somos conscientes de que aún queda mucho en el tintero, ¡seguimos trabajando en
artículos!
EL ORIGEN
DEL LENGUAJE
Al hablar del origen del
lenguaje tenemos que tener en cuenta que es una cuestión que, incluso hoy en
día, sigue en entredicho para muchos eruditos en la materia. Algunos expertos
aseguran que mucho más allá de la primera evidencia de lenguaje escrito en forma
de documento, resulta imposible desligar la existencia de un lenguaje con los
procesos llevados a cabo por los seres humanos. Las piezas más antiguas
fabricadas por humanos se remontan a 400.000 años, fecha aproximada en la que
el carbono 14 data la antigüedad de unas lanzas halladas en un yacimiento
arqueológico.
Según diversos expertos, la
precisión con la que están elaboradas dichas lanzas requiere de un determinado
proceso de elaboración que forzosamente tuvo que ser comunicado de unos seres a
otros. La mera existencia de dichas lanzas condiciona pues al origen del
lenguaje a tener una edad mayor o similar a estos 400.000 años. Evidentemente
hablamos del lenguaje tal y como lo conocemos hoy día, en forma de habla, pero
pudo y debió darse de hecho el proceso de comunicación de forma muy anterior,
utilizando otros tipos de lenguaje tal vez corporales o meramente visuales que
satisficiera la necesidad de transmitir información.
La necesidad biológica de
comunicarse es algo que los expertos unen a la evolución cerebral de los seres,
teniendo relación fonética el origen evolutivo del lenguaje humano con el
animal. Concretamente se ha confirmado que los genes que hacen posible la
comunicación humana mediante el habla coinciden con los de las aves, que
modifican su canto para transmitir mensajes distintos. Hablamos pues de cerca
de 8.000.000 de años, cuándo el desarrollo de determinadas partes del cerebro
del Homo sapiens daría lugar al habla humana tal y como la conocemos,
derivándose en los idiomas actuales con el paso de los siglos.
LA
EVOLUCIÓN DEL LENGUAJE
El lenguaje se encuentra en
constante evolución dada la necesidad imperiosa de adaptación, ya que con el
paso del tiempo algunas acepciones e incluso la fonología de algunas palabras,
quedan obsoletas o en desuso, para ser sustituidas por nuevas expresiones más
asertivas. Lo cierto es que, en relación con la existencia humana, este cambio
se produce de forma ininterrumpida y bastante rápida, teniendo en cuenta la
antigüedad de la que goza el lenguaje en contraste con nuestras efímeras vidas
individuales.
En cuestión de un siglo, el
lenguaje evoluciona notablemente, hasta el punto en que son irreconocibles un
elevado número de expresiones o acepciones que eran utilizadas en un tiempo
anterior muy “cercano” en relación con la edad del lenguaje. Cabe añadir que,
así como la variación de dichas cuestiones se producen de forma relativamente
rápida, por ejemplo, el cambio que se produce en los alfabetos, en el lenguaje
escrito, se realiza de forma mucho más lenta.
La evolución del lenguaje se ha
visto condicionada siempre a una mayor concreción, que no deje libre a la
interpretación del lector o receptor el mensaje que se quiere comunicar. Esto
se ve muy claro por ejemplo en el contraste que existe entre los diferentes alfabetos
egipcios y los actuales. La falsa sensación de que el lenguaje es estático
tampoco es cierta a nivel de un único idioma, es más, es en los idiomas
concretos donde se aprecia que la evolución lingüística es un proceso con
varios estratos de cambio a velocidades diferentes.
LAS
DIMENSIONES DEL LENGUAJE
El lenguaje entre las especies
del planeta puede mirarse desde perspectivas diversas denominadas las
dimensiones del lenguaje. Cada una de estas cuatro dimensiones define
características que varían en función de la naturaleza de éste. Las cuatro
dimensiones del lenguaje son las siguientes:
Dimensión
comportamental
Esta dimensión del lenguaje hace
referencia a la actitud y el comportamiento que mantienen los emisores y
receptores en el proceso de comunicación, así como a la respuesta en su
conducta que el uso o la transmisión de dichos mensajes conlleva.
Dimensión
funcional
como su nombre indica esta
dimensión abarca el uso que va a dársele en cuanto a su intención primitiva. El
concepto queda claro pues, ya que determinado lenguaje se utiliza también en
determinados casos, para determinadas funciones y con diversas intenciones.
Aquí podemos hablar de lenguajes científicos, de lenguaje jurídico o de
lenguaje literario y sus diversas funciones.
Dimensión
representativa
La dimensión representativa del
lenguaje vendría siendo la dimensión encargada sencillamente de informar sin
ánimo de generar una reacción por parte de aquellos que reciben el mensaje y,
por tanto, sin intención del emisor más que la de comunicar.
Dimensión
formal o estructural
Esta dimensión es la que
frecuentemente se confunde al estar dividida en otras tres subdimensiones. La
principal perspectiva que ofrece la dimensión formal del lenguaje aborda pues
la dificultad del código que se emplea, el canal empleado para la comunicación
y los patrones que dicho código sigue durante el proceso. Estas tres vertientes
acuñan cada una de las dimensiones que se derivan de la estructural y son las
siguientes.
·
La forma
Se centra en la sintaxis, la
morfología y la fonética qué estudian las propiedades combinatorias de los
caracteres, la capacidad de crear mensajes complejos y la forma física en que
se crean las señales, respectivamente.
·
El contenido
Basado en la semántica, se
atribuye al cifrado semántico que las estructuras lingüísticas poseen al ser
transmitidas.
·
El uso
Su base se centra en la
pragmática, así pues, relaciona las situaciones del contexto y su importancia
como factor influyente para la interpretación del mensaje.
LOS DOS EJES DEL LENGUAJE
Ferdinand de Saussure fue considerado el primer
estructuralista. Estudió el fenómeno que produce el lenguaje en un momento dado del tiempo, en conjunto o con
respecto a otros paralelos. Este fenómeno se denomina sincronía.
A la par, estudió el fenómeno del lenguaje y su
comportamiento a lo largo del tiempo como unidad,
que es llamado diacronía. Ésto lo llevo a
determinar los dos ejes del lenguaje que son el paradigmático o metafórico y el
sintagmático o metonímico.
Respectivamente, cada uno de
estos ejes representan la materia del habla o sincrónica y la materia de la
lengua o diacrónica. A este respecto Saussure determinó dos posibles relaciones
del lenguaje. Son las siguientes:
Las
relaciones sintagmáticas del lenguaje
Las relaciones sintagmáticas del lenguaje hacen
referencia a los signos que forman un significado de manera lineal en torno a
un núcleo, pertenezcan a un sintagma o a una oración. Su característica es
que están presentes y no son excluyentes. Una relación
sintagmática sería la siguiente:
La página web > La página web
Lenguajepedia > La página web Lenguajepedia que explica el signo lingüístico
> La página web Lenguajepedia que explica el signo lingüístico de Ferdinand
de Saussure. Todos los signos lingüísticos en estas oraciones se utilizan de
forma lineal y su presencia no implica que otros signos en torno a el núcleo
«la página» sean prescindibles. Se dice que guardan una relación sintagmática
en el lenguaje.
Las
relaciones paradigmáticas del lenguaje
Las relaciones paradigmáticas las generan los
signos lingüísticos, con sus relaciones de sentido asociativo a otros signos
que están ausentes. Veamos, ésta es precisamente su característica principal,
que los signos lingüísticos que conforman el paradigma están ausentes y son excluyentes entre sí.
El paradigma no es más que una
serie de elementos que pueden ocupar el mismo lugar en la oración y que pueden
sustituirse entre sí de forma excluyente. Un ejemplo de relación paradigmática
sería por ejemplo el hecho de utilizar en una oración la palabra mediano. Se
denomina relación paradigmática al hecho por el que quedan excluidas las
palabras enano, diminuto, gigante, enorme, microscópico, … ya que pudiendo
ocupar esa misma posición, forman lo que a nivel semántico se denomina un
paradigma.
LA
LINGÜÍSTICA
La lingüística no es más que lo
que se desprende de este artículo. Un estudio del lenguaje como ciencia que,
más allá de los signos y sonidos, se centra en el lenguaje humano y las lenguas
naturales desde perspectivas que van desde las raíces fisiológicas hasta las
psíquicas, aplicando los conocimientos que descubre a las necesidades de la
sociedad y a su vez estudiando las transformaciones y los cambios que suceden a
lo largo del proceso de evolución histórica de una lengua.
LA
NEUROLINGÜÍSTICA
Sin profundizar en el concepto por el momento, citaremos asertivamente la definición de neurolingüística, para desgranar y ubicar cada rama del estudio debidamente. La neurolingüística es la parte de los estudios acerca del lenguaje que se centra en los procesos cerebrales que se llevan a cabo para el desarrollo del mismo, su ubicación e interrelación en los hemisferios cerebrales y como estos desarrollan los procesos necesarios para la ejecución y comprensión del lenguaje. Resulta lógico pensar que el origen del desarrollo de esta ciencia se produjo a raíz del estudio de las afasias, déficits lingüísticos, ocasionadas como consecuencia de un daño cerebral.
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